En la antigüedad se creía que los dolores de cabeza eran causados por aguantarse los enojos. Hoy en día sabemos que no solo los enfados, sino también otras reacciones emocionales como miedo o preocupación están relacionadas con el dolor de cabeza.
Es sumamente importante que modifiques tu estilo de vida y tu carácter, relájate y dedícate un poco más a disfrutar todo lo que te sucede minuto a minuto, notarás como tu dolor de cabeza irá disminuyendo considerablemente. Evita tomar cualquier tipo de bebidas alcohólicas, también bebidas que contengan cafeína, como lo son el café, el té, refresco de cola, así como los que tengan cacao, malteadas o chocolates y qué decir del tabaco, que muchas veces propicia la encefalia.
Hay muchas personas quienes al sentir un migraña/dolor de cabeza acuden inmediatamente al paracetamol o a la aspirina, sin embargo esto no es recomendable ya que automedicarse puede traer graves consecuencias.
Es mucho más efectivo que el médico te indique qué es exactamente lo que sucede. Luego es importante que tomes en cuenta reajustar tus hábitos alimenticios, hacer un poco más ejercicio y descansar adecuadamente; evitar el alcohol, el tabaco y la cafeína; no te saltes ninguna comida, duerme un mínimo de 8 horas, procura ir a la cama a la misma hora todos los días, trata de no cenar mucho y por último no te estreses. Si cambias estos hábitos muchas cosas mejorarán en tu vida.
Según nutricionistas, hacer que los niños tomen mucha agua en el día (entre 6 y 8 vasos) suele traerles grandes beneficios de salud. Muchos niños sufren deshidratación durante el día, lo que tiende a producirles cansancio, irritabilidad, dolor de cabeza y dificultad para concentrarse, además aumenta el riesgo de que padezcan enuresis nocturna (incontinencia), infecciones urinarias y otros trastornos.
Es importante que tome en consideración los siguientes puntos:
• Pregunte a sus hijos cuánta agua toman en un día de clases.
• Revise los bebedores de la escuela y compruebe de que el agua es potable.
• En casa predique con el ejemplo, tome mucha agua y pocas o ninguna bebida gaseosa.
El ajo, si bien es un gran desinfectante y un buen tónico del organismo. El ajo es un gran desinfectante intestinal, muy útil en las personas que sufren de parásitos, los expulsa e impide que se formen en los intestinos.
La pulpa del ajo es buen remedio para los diabéticos, en este caso, es bueno comer un diente de ajo o dos, en ayunas, y se reduce el azúcar en la orina. En dolores de oídos, el aceite de oliva hervido con ajos es de gran ayuda.
El limón tiene abundante vitamina B y C, disuelve las mucosidades, por lo que es excelente para las afecciones del sistema respiratorio. También elimina el ácido úrico, combate la vejez, estimulante del hígado, es cicatrizante, corta las fiebres y es un desinfectante moderado.
El limón tiene un gran poder curativo si se utiliza solo o combinado con otras cosas. Por ejemplo si lo muele con todo y la cáscara y un diente de ajo, luego mézclelo con un poco de agua y obtendrá un poderoso disolvente de ácido úrico, lo puede tomar en ayunas de preferencia caliente.
El jugo de limón con miel de abeja y agua caliente quita los resfriados y todas las afecciones catarrales. Es bueno para los ojos, ya que si pone solo una gota en su ojo, sentirá de inmediato la mejoría cuando hay infección. Para desterrar catarros poniendo unas gotas en las fosas nasales todos los días es algo extraordinario.
El limón mezclado con aceite de olivo y untado en el cuerpo, baja la temperatura cuando hay fiebre. En esta misma forma lo puede utilizar para conservar su piel tersa y flexible.
Ciertos alimentos pueden ayudarte a combatir la depresión. Si la padeces ten en cuenta estos consejos: consume cereales enteros, leguminosas y verduras, las cuales son una fuente de energía más duradera que los alimentos procesados y el azúcar.
También te recomendamos el comer pescado de aguas frías, como lo son el salmón o el atún, cuyos ácidos grasos omega 3 contribuyen a eliminar los síntomas depresivos. Es importante tener un horario regular para comer y dormir a fin de evitar la irritabilidad.